La Infame Batalla de Santiago.

Mi cabeza adolorida daba vueltas, mis ojos no enfocaban, sentía el sabor metálico de la sangre en mi boca…escuchaba el traqueteo del furgón y de fondo la voz distorsionada de ellos, cantando “tómala, métele, remata…” y tenía miedo mucho miedo.

¿Fue mi culpa? y si hubiera regresado a casa por la avenida principal, y si no hubiera hecho la cortada por ese baldío, pero quería llegar rápido a casa, quería ver ese partido con mi hermana, mi papá y mi mamá…

Todos recordarían ese día como la “Infame Batalla de Santiago”, Chile contra Italia en el Mundial de 1962, un partido tan violento que llevó al árbitro a inventar las tarjetas amarillas y rojas. Yo recordaría siempre esa maldita canción…

Han pasado décadas y mi historia aún se cuenta de madre a hija, como un recordatorio, como una advertencia; “érase una vez por allá en la década del 60 …Una joven, la hermana de mi amiga, la que un día venía camino del colegio a su casa y fue metida a la fuerza a un furgón…era un grupo de hombres… varias horas después de una intensa búsqueda que hicieron los mismos vecinos, la encontraron medio muerta a un costado del camino…”

Mis heridas físicas con el tiempo sanaron, pero nunca fui la misma, algo se quebró y esa canción esa maldita canción, aún la escucho distorsionada en mi cabeza…

Patricia Leiva Ibáñez

@abogadaconsciente